jueves, 16 de febrero de 2017

Como en uno de esos amaneceres con niebla

La niebla cuando la ves, no apetece. Da sensación de frió, cansancio, pereza...la niebla no gusta. Cuando ves que el día empieza de esta manera lo único que quieres es buscar una buena escusa para no salir de casa. Quedarte allí encerrado esperando a que pase el día, para que empiece otro nuevo.
Pero a la vez, puede ser esperanzadora, porque hay nieblas engañosas, nieblas mentirosas,
esa nieblas que te hacen creer que el día sera oscuro, gris y muy muy frió. De esos que no apetecen.

PENETRANTES

Pero no...a lo largo de las horas la niebla se va levantando y entre esa luz insoportable, porque duele de cojones en los ojos la luz que hay cuando hace niebla, que no se puede ni abrir los ojos...aparece otra luz mas brillante pero que agrada mas el  día y que apetece mas ver. Una luz que hace que te apetezca salir a la calle y no entrar mas en casa.

ES EL SOL

Y el sol  te dice que va a ser un buen día, su luz ya es una pista que te dice que solo tienes que dejar pasar el tiempo...porque el tiempo tiene que pasar. Es ley de vida.

Y con el paso del tiempo la niebla desaparece
y se queda el cielo azul y 
el Sol.
UN GRAN SOL.

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